"Cómo era posible que ya hubiesen pasado dos semanas?" Dos
semanas!" Mi esposa Marcela había tenido que salir fuera de la ciudad por
motivos de viaje durantes tres semanas, y yo con solo dos semanas sin ella, ya
no podía resistir.
Tenia que hacer algo, o encontrar a alguien, para aliviar los
dolores que sentía dentro, y es que no era un simple dolor, la masturbación me
había aliviado los primeros días que había estado sin la compañía de mi mujer,
pero ahora necesitaba urgentemente el contacto humano.
Decidí tomar un par de cervezas mientras consideraba las
opciones sobre lo que tenia que hacer, pero como la mayoría de los hombres, el
resultado fue que gastara demasiado dinero en las cervezas, no teniendo ya
suficiente para pagarle a una ... que calmara mis ardientes deseos. Así que un
poco frustrado salí del bar, debía caminar 15 minutos hasta la casa donde vivía
con mi esposa y mi suegra, esto me daría tiempo de refrescarme y lograr que se
me bajaran un poco las cervezas.
Vivíamos en una casa muy grande que tenia mi suegra, con
quien la compartíamos, en un área del centro de la ciudad. Era una ciudad donde
el alquiler era muy costoso, por lo que cuando nos casamos nuestra suegra, una
mujer divorciada de 57 años, insistió en que viviéramos con ella y nos ahorramos
el gasto.
Llegue hasta la casa, abriendo silenciosamente la cerradura
de la puerta principal entre, no quería hacer ruido para no despertar a mi
suegra, que era la única que estaba en estos momentos en la casa. Camine en
silencio hasta mi habitación pasando frente a la de mi suegra, su habitación se
encontraba en completa oscuridad. Pude escucharla respirar suavemente mientras
dormía, eso estaba bien, no la había despertado mientras regrese a casa.
Entre en la habitación de mi esposa y mía, definitivamente la
extrañaba mucho, nuestro cuarto estaba un poco alejado del de mi suegra,
separado por un baño. Sentándome en la cama, yo me recosté sobre la cabecera.
Tomando el control remoto, encendí la televisión y mire un
rato el canal de los deportes, pero de pronto me acorde que a esa hora ya estaba
activado el canal para adultos en la programación. Cambiando con el control puse
el canal de pornografía. Sentía mi estomago completamente repleto de liquido
seguro por las cervezas que había tomado, igual se encontraban mis bolas llenas
con mi semen.
Quitándome los pantalones, los tire en un rincón de la
habitación, golpeando fuertemente la pared, si mis pasos dentro de la casa no
habían despertado a mi suegra, este golpe quizás si lo hiciese, seguí mirando la
película mientras deslizaba mi calzoncillo y lo bajaba hasta mis rodillas, la
película estaba muy buena y ardiente, entonces coloque una delgada sabana sobre
mi cuerpo.
Siempre me ha gustado mirar películas porno solo o con mi
esposa, en muchas ocasiones lo hemos hecho y esta de mas decir que hemos
terminado en ardientes sesiones sexuales. Aun a mis 28 años me calienta mucho
mirar películas cuando mi esposa no esta y mitigar mis deseos, el sexo es una
necesidad natural y cuando usted lo necesita y no tiene una mujer con quien
hacerlo en ese momento creo que uno debe tiene que tener la solución en sus
propias manos.
Así que metiendo mis manos debajo de la sabana, empecé a
acariciar suavemente mi verga, mientras miraba la película porno. Mi verga casi
inmediatamente se puso completamente dura, llenando mi mano con su grosor y
longitud, estoy muy orgullo de tener la verga realmente grande, podría decir que
mide aproximadamente 20 CMS y es muy gruesa. Mi esposa siempre me decía que le
dolía pues al ser tan grande y gruesa y ella al tener su raja tan estrecha
muchas veces le dolía.
Soltando mi verga un momento, yo saco mi mano de bajo las
sabanas, y la acerco a mi boca y escupo en ella, luego meto mi mano de nuevo
bajo la sabana y sujeto mi verga, era una sensación placentera sentir como mi
húmeda mano resbalaba sobre mi verga, meneándola arriba y abajo más rápido y con
mas fuerza, mientras miraba como una chica de la película mamaba eróticamente su
verga a un tipo, sus senos eran pequeños pero firmes con grandes pezones,
entonces escupiendo de nuevo en mi mano, seguí masturbándome deliciosamente,
mientras cerraba mis ojos e imaginaba que la chica de la película que podía
escuchar gemir en la televisión, mamaba ansiosa mi verga, los sonidos de la
televisión se hacían mas fuertes, mas reales, mientras mi mano masturbaba mas
fuerte mi verga, la cama empezó a crujir con mis movimientos.
Entonces escupiendo otra vez en mi mano, continué
masturbándome mas despacio, sentía tan delicioso con la caricia que me estaba
haciendo que quería tardar un poco mas, imaginando que mi mano era la boca de la
chica que se deslizaba arriba y abajo sobre mi dura verga, imaginando sus tetas
entre mis manos mientras ella seguía mamandome, estaba muy caliente, estaba casi
a punto de terminar, cuando de pronto todo termino en un instante, interrumpido
por los pasos que escuchaba en el pasillo.
Nervioso maldiciendo subí mi calzoncillo y me acosté en
posición fetal, apagando el televisor justo en el momento en que la puerta se
abría y una cabeza se asomaba.
"Omar esta usted ahí?" pregunto mi suegra.
Fingiendo somnolencia, respondí suavemente un "Sí!"
"Esta usted bien?, escuche como un gemido de dolor, pensé que
se sentía mal" Dijo mi suegra con voz de preocupación.
"No suegra, estoy bien, vuelva a dormir" respondí mientras me
incorporaba en la cama sentándome con medio cuerpo cubierto con la sabana.
"Oh no, ya estoy levantaba yerno, iba a tomar una ducha
cuando lo escuche gimiendo, así que pensé que se sentía mal" respondió mi
suegra.
"Oh debieron ser mis ronquidos señora lo que escucho" trate
de disimular frente a mi suegra, aun un poco nervioso casi me encuentra en una
situación muy comprometedora.
"De verdad esta usted bien?" dijo mi suegra mientras se
acercaba un poco y se sentaba en la cama a poca distancia de mí.
Esto me inquieto porque yo aun bajo la sabana tenia mi verga
completamente dura.
"Me imagino que extraña a mi hija, dos semanas es mucho
tiempo separado," hablo mi suegra mientras colocaba su mano en mi hombro.
"Omar usted esta hirviendo, de verdad se siente bien?" Dijo
mi suegra mientras secaba su mano llena de mi transpiración sobre la sabana.
"Si suegra, estoy bien" sonreí levemente, tratando de fingir
que aun tenia sueño. Una de mis manos estaba bajo la sabana, y suave y
discretamente empezó a tocar mi verga, aun completamente dura dentro de mi
calzoncillo, mientras mi suegra estaba sentada cerca de mi sonriendo. No sabia
que me estaba pasando en aquel momento, nunca había pensado en mi suegra
sexualmente, pero seguramente la excitación de las ultimas horas me estaba
haciendo hacer cosas extrañas, además mi suegra me había interrumpido en mi
solitario desahogo sexual casi en el justo momento en que estaba por terminar,
por lo que mis bolas me dolían aun más pues estaban llenísimas de semen.
Entonces mi suegra hablo "Hay algo de lo que usted quiera
hablar yerno, usted sabe que puede tenerme toda la confianza por algo soy su
suegra, mientras se acercaba un poco mas a mí, al acercarse acciono
accidentalmente el control remoto que había quedado bajo las sabanas.
Entonces paso lo peor, el televisor se prendió y la película
pornográfica apareció de nuevo en la pantalla, ninguno de los dos reacciono, mi
suegra estaba demasiado sorprendida, y yo no podía moverme a buscar el control
por miedo a que mi suegra se diera cuenta que estaba completamente excitado bajo
la sabana. Entonces mi suegra asustada se levanto de cama, aun mirando la
película, por un momento sentí que estuvo a punto de salir de la habitación,
pero entonces hizo algo que me sorprendió.
De pronto volvió a sentarse en la cama cerca de mi,
sentándose a mi lado en esta, no me dijo una palabra solamente miraba la
película en la televisión, me sentía muy avergonzado, mi suegra había
descubierto que miraba pornografía en la televisión.
Me incorpore un poco mas, sujetando la sabana contra mi
cuerpo, tratando de ocultar mi erección.
"Suegra yoâ" iba a hablar en el momento que ella me hizo
callar.
"Yerno, no tiene nada que explicarme y no tiene porque
avergonzarse, usted un hombre adulto, es natural que un hombre sin su esposa a
veces tenga ganas de mirar este tipo de películas" dijo mi suegra mirándome más
tranquila y en forma comprensiva.
Cuando estaba a punto de responderle algo, mi suegra me hablo
otra vez.
"Es mas yerno, no se sienta mal, le voy a confesar algo, en
algunas ocasiones yo también miro este canal" me dijo mientras sonreía
levemente. Estaba completamente aturdido, yo nunca me hubiera imaginado en una
situación de estas, con mi suegra confesándome una cosa como esas.
No sabia que responder, entonces ella me dijo "Córrase un
poco," mientras me daba un codazo suave en las costillas, y se acomodaba a mi
lado en la cama.
"Señora, que vergíenza" dije
"Esta bien yerno, si usted estaba mirando esto no hay
problema hay se lo dije, tiene algún inconveniente en que mire la película en su
habitación un rato?" me dijo mientras acomodaba su espalda contra la almohada.
"No suegra, ninguno" respondí, aun aturdido con todo lo que
estaba pasando. Mi suegra una mujer mayor, que siempre se había comportado muy
recatada y discreta en sus cosas, de pronto me confesaba que también miraba
pornografía y además insistía en mirar conmigo en mi habitación sin el menor
pudor.
Entonces mire como mi suegra acercaba su mano a la sabana,
parecía que quería cubrirse también con esta, pero yo agarrando fuerte la sabana
la sostuve contra mi, tuve miedo de que mi suegra también descubriera que miraba
porno, me había estado masturbando mirando la película. Mi suegra entonces
sonrió suavemente.
"Oh creo que es mejor que traiga mi propia sabana" me dijo
mientras se levantaba y caminaba hacia el pasillo, yo no sabia que hacer, mire
sus caderas ondularse mientras salía de la habitación, tenia un cuerpo maduro y
atractivo que hasta el día de hoy nunca había percibido.. Era una situación muy
incomoda, pero que en el fondo empezaba a excitarme.
Paso un minuto, y entonces regreso, venia cubierta con una
manta, entonces se sentó a mi lado en la cama. No sabia como, pero ahí estábamos
los dos sentados en el respaldar de la cama mirando la televisión en silencio,
entonces tomando el control en su mano mi suegra subió un poco el sonido de la
película, mi nerviosismo empezó a desaparecer, empecé a sentir el morbo de la
situación, empecé a gozar de lo que sucedía, mi verga empezó a ponerse aun más
dura, me dolían las bolas, las sentía llenas de semen, necesitaba solucionar ese
problema lo mas pronto posible, así que doble las rodillas hacia arriba tratando
de ocultar mi enorme erección.
Entonces yo la vi, mi suegra discretamente miraba hacia mi
regazo, la delgada sabana apenas ocultaba lo que procuraba hacer, pero en ningún
momento ella hizo algún movimiento para que parara. Entonces mi suegra imito mis
movimientos, doblando las rodillas, mientras una rozaba una de las mías. El
toque de su rodilla contra la mía era casi una invitación.
Entonces discretamente fingiendo mirar la televisión
empezamos a mirarnos los dos, como si ambos nos preguntáramos quien empezaría
primero, entonces decidiéndome empecé, sobre mi calzoncillo empecé a acariciarme
en seco, estaba completamente excitado, me hubiera gustado escupir mi mano para
hacer más suave la caricia, pero no lo haría delante de mi suegra, seria muy
obvio, y el morbo estaba precisamente ahí en que los dos fingíamos que no
sabíamos lo que el otro hacia.
Entonces como si mi suegra me leyera la mente, ella me dio
una botella de crema de manos, ahora no había duda ella sabia lo que iba a hacer
bajo la sabana!.
Entonces ahora mas seguro, con mi mano baje mi calzoncillo
discretamente fingiendo que mi suegra no se diera cuenta, y cuando lo tuve bajo
entonces vaciando un poco de crema en mi mano, la metí de nuevo bajo la sabana y
empecé a deslizar mi mano sobre mi verga, gozando de aquel morboso momento, que
sabia nunca me hubiera imaginado ni en mis mas calientes fantasías, ahí estaba
yo masturbándome mientras miraba la película, con mi suegra a mi lado espiando
lo que fingía no mirar.
No estoy seguro, pero creo que mi suegra también empezó a
acariciarse con su mano, mire el suave movimiento que se producía bajo su
sabana, entonces dejando de mirar la película, volví mi mirada directamente
sobre ella, la mire un poco colorada, se notaba que estaba excitada, su
respiración discretamente había cambiado volviéndose un poco mas agitada, lo que
sucedió después fue demasiado excitante, mirar a mi suegra en esa situación me
calentó mucho mas, tuve que detenerme un minuto para no expulsar en ese momento
todo mi espeso y abundante semen sobre la sabana.
Fue en ese momento que sentí una mano que buceaba bajo mi
sabana, era posible que la excitación de mi suegra llegara al punto de animarse
a tocarme ella a mí antes de que yo diera el primer paso, retirando mi mano,
acerque la suya, era una mano suave y cálida, mi suegra sujeto con ansias mi
verga entre su mano, un gemido de admiración salió de sus labios, seguramente al
sentir el enorme tamaño de mi verga, su mano empezó a acelerar sus movimientos
sobre mi verga, bombeando cada vez mas rápido, sentía como mis bolas se
contraían de excitación y placer ante la caricia que me estaba dando mi propia
suegra, su mano descendía sobre toda la longitud de mi miembro, por instantes
las yemas de sus dedos rozaban mis bolas que se encontraban completamente gordas
y llenas de semen, continué disfrutando de su erótica caricia, mientras mis
gemidos de placer ahora eran inconfundibles, mire como el movimiento de su mano
bajo su sabana, se aceleraba conforme lo hacia con su otra mano sobre mi verga,
mire como su mano por un momento se aferró con mas fuerza sobre mi verga
mientras detenía la caricia y un fuerte gemido salía de sus labios, mientras
cerraba los ojos y su cuerpo era recorrido por un temblor, estaba seguro mi
suegra había alcanzado el orgasmo, mientras acariciándome también se acariciaba,
no aguantando mas, gemí fuertemente mientras su mano apretaba mi verga en el
momento en que todo mi caliente y espeso esperma salía disparado desde mis
bolas, potentes chorros de esperma fueron a estrellarse contra la sabana y en su
mano, nunca había experimentado una venida tan intensa por medio de una
masturbación. Seguí disfrutando de mi orgasmo por unos instantes mas, mientras
sentía como mis bolas se vaciaban de la enorme cantidad de caliente esperma que
contenían.
Durante unos instantes permanecí inmóvil y relajado,
disfrutando del intenso placer que había experimentando, mi suegra yacía sentada
aun a mi lado, sin decir palabra, lentamente entonces retiro su mano de mi
verga, y levantándose de la cama, camino hacia la puerta, su mano hacia quedado
cubierta con gran cantidad de mi espeso semen, girándose un instante, mirándome
directa a los ojos, tomo su mano y acercando uno de sus dedos cubierto con mi
esperma, lo llevo a sus labios y metiendolo en su boca, lo chupo sensualmente,
mientras caminaba hacia la puerta y salía de la habitación.
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