Mittwoch, 31. August 2016

Como seduje a mi yerno

MI nombre es Raquel, soy una mujer de 52 años. Soy viuda
desde hace varios años, tengo tres hijos todos casados, mi hija menor esta
casada desde hace cuatro años con un hombre llamado Raúl, quien tiene 28 años y
es muy apuesto.

Me gusta mucho cuando mi hija y su marido vienen a mi casa
los fines de semana y me hacen compañía, sobre todo porque debo admitir que me
fascina mirar discretamente la figura y el cuerpo de mi yerno, al que considero
un hombre muy viril. Cada vez que lo veo por la casa sin camisa, observo su
atlético y peludo pecho, siento como mi vagina empieza a humedecer
inmediatamente.

Una noche en que desperté como a la una de la madrugada, y
fui a la cocina por un vaso con agua, al momento de pasar frente a la habitación
en que se alojaba mi hija y su marido, pude escuchar suaves gemidos que venían
del interior de la habitación, me excite inmediatamente imaginando la enorme
satisfacción que le estaría dando mi yerno a mi hija. Sentí una punzada de
envidia pensando en el placer del que estaría disfrutando mi hija mientras yo
tenia que escuchar solitaria desde el pasillo, sentí como mi vagina se humedecía
a medida que los gemidos de placer se hacían cada vez mas intensos.

Deseaba tanto a mi yerno, pero que podía hacer?, no me
animaba a insinuarle mis deseos por temor a ser rechazada. Así pasaron los meses
deseando en silencio al viril marido de mi hija. Hace unas semanas fui a visitar
a mi hija y a quedarme en su casa unos días, dándome cuenta de que mi hija
tendría guardia nocturna en el hospital en que trabajaba de enfermera. Me sentí
feliz estaría sola en la casa por las noches con mi yerno, esto me motivo a
decidirme a seducirlo sin importar las consecuencias de lo que sucedería, mi
deseo era mayor que la razón.

Empecé por frotar mis senos accidentalmente contra su cuerpo
en cuanta oportunidad tenia, haciéndome la desentendida, además de mostrarle
buena parte de estos mientras me inclinaba a limpiar o recoger algo en su
presencia, empecé a notar que no le era totalmente indiferente, podía sentir sus
discretas miradas sobre mis senos.

Una noche en la que me encontraba mas caliente que nunca, mi
yerno me indico que tomaría una ducha antes de dormir, no pudiendo aguantar mas
la excitación que me producía el saber que en el baño continuo a mi habitación
estaba aquel varonil hombre desnudo bajo el agua, me levante de la sala donde
veía televisión y dirigiéndome a su habitación me senté sobre la cama, abriendo
mis piernas completamente, corrí hacia un lado las medias, empecé a explorar mi
vagina con dos dedos. Mi yerno salio del baño unos minutos después completamente
desnudo, encontrándome en aquella posición, note como se aturdía un poco.

"Que esta haciendo?" pregunto sorprendido. "No debería estar
haciendo eso acá delante de mi" agrego.

Sin embargo yo no me moví continué en la posición en la que
me había encontrado, note como mi yerno empezó a mirar detenidamente mi vagina y
el arbusto de pelo que la cubría, pude observar como su pene empezó a
reaccionar. Entonces mi yerno acerco sentándose cerca de mi en la cama, coloco
una de sus manos sobre mi muslo y lo acaricio suavemente, entonces empezó a
desnudarme.

Desatando mi sostén, libero mis grandes senos ante El,
inclinando su cara hacia estos, tomo uno de mis pezones en su boca y lo empezó a
chupar, inclinándome lentamente, me acostó completamente sobre la cama, besando
mis senos lentamente bajo por mi ombligo hasta descender sobre el arbusto que
cubría mi vagina, en el momento que acerco su cara a mi vagina, levante
instintivamente mi pelvis, dándole mejor acceso a mi caliente grieta.

Con una de sus manos separo los labios de mi vagina,
abriéndola despacio inclino aun más su boca y comenzó a chuparla con su lengua.
En ese instante sentí como mi cuerpo era recorrido por una fuerte e intensa ola
de placer, alcanza mi primer orgasmo en muchos años, debido al placer y deseo
que sentía por aquel hombre.

MI yerno chupo toda mi vagina, su lengua recorrió
completamente mi ardiente raja durante algunos minutos, luego moviéndose un poco
se coloco sobre mi y tomando su grueso y largo pene con la mano, apunto la
cabeza de este sobre la entrada de mi vagina, me estremecí cuando su dura
herramienta hizo contacto con los gruesos labios de mi vagina. Después de
deslizarla unos segundos sobre estos, la empujo dentro, gemí fuerte al sentir
como su enorme pene se abría paso en mi interior, era el momento que había
deseado por mucho tiempo.

Lo sentía llenar completamente mi interior con su enorme
virilidad, entonces mirándome a los ojos me hablo "Suegra, usted esta mas
estrecha que su hija, me encanta como aprieta mi verga dentro de su vagina" y
entonces sacándola un poco, la empujo fuertemente dentro, me sujete de sus
brazos, mientras continuaba penetrándome deliciosamente, era un placer mayor al
que jamás había imaginado, mi yerno realmente sabia como darme el placer que
necesitaba, me penetraba rítmica y fuertemente, llevándome al limite del placer,
sentí como este también se acerca a su orgasmo, y trato de sacar su pene de mi
vagina, pero levantando mis piernas, las cruce alrededor de su espalda
empujándolo contra mi, mientras apretaba su duro pene dentro de mi vagina, y le
suplicaba

"Vamos yerno siga, partame en dos, quiero que me parta con
ese rico pene!"

Este acelero sus empujes y gimió fuertemente "Ohhhh si ahhhh
señora ahhh"

Sentí como vaciaba toda su caliente y abundante esperma en mi
interior mientras yo también alcanzaba otro intenso orgasmo.

Algunos segundos después, mi yerno se desplomo sobre mí,
agotado ante el placer que ambos habíamos sentido.

Una ama de casa aburrida

Hola, mi nombre es martha, tengo 33 años, soy ama de casa,
estoy casada desde hace 10 años con Roberto, tenemos 2 hijos, uno de 9 y el otro
de 7. Mas que una mujer bonita me considero una mujer atractiva, no tengo el
cuerpo perfecto ni la cara perfecta sin embargo soy capaz de atraer la atención
de muchos hombres, con mis ojos de gata se que a mas de alguno le he quitado el
sueño.

Roberto es un hombre alto, delgado, piel trigueña y lindos
ojos, es inteligente, responsable, buen padre, pero lastimosamente no puedo
decir que sea tan buen marido, mi esposo es el gerente de una gran empresa
multinacional, aunque su jornada de trabajo legalmente es de 8 horas, se queda
hasta tarde trabajando en la oficina. Muchas veces me he frustrado esperándolo
por horas con la mesa lista, tantas noches he deseado tener sexo con el, y
aunque tenemos sexo 3 o 4 veces a la semana, raramente me satisface, el sexo se
ha vuelto algo aburrido, rutinario.

La vida de un ama de casa no es fácil, hay que mantener la
casa en orden, cuidar a los niños, ir por ellos a la escuela, ir de compras al
supermercado, en fin, un día puede ser un suspiro pero también puede ser una
eternidad.

Era lunes Roberto se levanto temprano, porque tenia un
desayuno importante con los ejecutivos de la empresa, yo hice mis quehaceres,
fui a dejar a los niños a la escuela y camino a casa me acorde que tenia que ir
a comprar algunas cosas al supermercado, mientras manejaba mi auto de modelo
reciente en camino al supermercado, comencé a pensar en lo aburrida que se había
vuelto mi vida, cuantos sueños y expectativas se habían perdido, cuando era
adolescente soñaba en convertirme en una gran abogada y ahora era una simple ama
de casa a la cual su marido solo utiliza para satisfacer sus necesidades
sexuales sin importarle que yo también tenia deseos y necesitaba ser complacida.

Por fin llegue al supermercado me baje del auto y comencé a
hacer mis compras, en eso escuche una voz que hizo estremecer mi cuerpo, era
¡Carlos! Mi novio de la secundaria, mire sus ojos y sentí el mismo escalofrió
que sentía cuando tenia 15 años. El me dijo: Martha como estas, que gusto verte.
Yo le dije: Carlos a mi también me da muchísimo gusto verte. Carlos me pregunto
si estaba muy ocupada porque quería ir a tomar un café y platicar acerca de
nuestras vidas, olvide mis compras y Salimos del supermercado, subimos a su auto
y nos detuvimos en un café, ahí estuvimos conversando 2 horas. Carlos era el
dueño de un taller mecánico, seguía siendo el mismo hombre encantador, bello,
moreno, con enormes brazos, simpático, ocurrente y muy halagador, yo le conté mi
vida y el me dijo que nunca pensó verme como ama de casa. Durante las 2 horas
estuvimos flirteando, movió dentro de mis viejos recuerdos. Al darme cuenta que
ya era muy tarde, le pedí que me fuera a dejar al estacionamiento del
supermercado donde había dejado mi auto, no sin antes intercambiar nuestros
números telefónicos…

Durante todo el día estuve pensando en aquel reencuentro, fue
maravilloso volver a ver a ese hombre que había sido mi primer amor, mi primer
beso, y mi primera experiencia sexual. Eran las 6 de la tarde y mi marido
todavía no llegaba del trabajo, los niños estaban en casa de mi madre viendo
unas películas en el nuevo mega televisor que había comprado mi padre, me sentía
sola, y decidí hablarle a Carlos, el me contesto y le conté de mi soledad, me
pregunto si podía llegar y yo sin dudarlo le dije que si, llegaría dentro de 10
minutos.

Le hable por teléfono a mi marido para preguntarle a que
horas llegaría y el me dijo que llegaría después de las 10, ¡perfecto!, pensé.
Hable a casa de mis padres y los niños estaban viendo la nueva película del gato
anaranjado y les hacia falta ver otra mas. No lo podía creer todo era perfecto
para pasar un momento a solas con ese hombre que me hacia sentir deseada. Me
arregle cuidadosamente, me puse un vestidito sencillo pero sexy.

Para mi gran sorpresa llego exactamente a los 10 minutos,
creo que el estaba tan ansioso como yo. Toco la puerta y le fui a abrir se veía
tan bien, llevaba un Jean azul oscuro y una camisa blanca que hacia lucir sus
enormes brazos, traía consigo una botella de vino, lo invite a pasar y nos
sentamos en el sofá de la sala, la luz estaba tenue, fui a traer un par de
copas, descorcho la botella y me sirvió el vino, mientras hablábamos de todo y
de nada, la tensión sexual entre los dos iba aumentando, el se me acerco y
comenzó a besar mi cuello, en ese momento sentí como mi cuerpo cedía ante la
seducción de aquel hombre que en un solo día había puesto de cabeza mi mundo, me
dio un beso prolongado en la boca mientras acariciaba mis senos, yo correspondí
acariciado por encima de su pantalón su pene, que pude notar que estaba duro, el
metió su mano bajo mi falda, abrí mis piernas y comenzó a tocar mi sexo por
encima de mi tanga que estaba húmeda, me levante y me senté encima de el
mirándolo de frente, se comenzó a quitar la camisa, mientras seguíamos
besándonos, se desabrocho el pantalón y bajo su ziper, sacando su gran pene,
comenzó a acariciar mi trasero y de un solo tiron arranco mi diminuta tanguita,
me quito el vestido hasta quedar totalmente desnuda, agarre su pene con mi mano
y lo dirigí hacia mi vagina, el me penetro de golpe, yo sentí gran placer al
recibir su pene de un solo golpe, comencé a moverme primero lentamente y poco a
poco fui aumentando, mientras el acercaba uno de sus dedos a mi ano, y lo
intentaba penetrar con el, hasta que por fin lo logro, sentí un poco de dolor
pero estaba tan excitada que ese dolor se convertía en un gran placer, mas y mas
rápido subía y bajaba, hasta que sentí como un orgasmo increíble invadía mi
cuerpo y me hacia estremecer cada centímetro de mi ser.

Carlos aun con deseos de mi me pregunto donde estaba la
habitación de mi esposo y mía, yo le dije y me cargo hasta llegar a la cama, en
la que me tiro, se subió encima de mi y me agarro los brazos a manera de
inmovilizarme, a el le excitaba y a mi también me, agarro mis piernas y las
coloco sobre sus hombros, luego me penetro, con esa posición logramos una
penetración profunda, me cogio duro hasta que me lleno toda de su leche. Fue
maravilloso sentir a ese hombre dentro de mi, fue genial darnos placer.

Fuimos al jacuzzi y nos dimos un rico baño relajante,
saliendo del baño, yo con una diminuta toalla que apenas y tapaba mi trasero y
el desnudo se coloco detrás de mi y comenzó a acariciarme los seños y a besarme
la espalda, su pene se ponía duro otra vez, me llevo nuevamente a la habitación,
pero sin cambiar mi posición, me coloco a orillas de la cama y me inclino hacia
delante, suavemente comenzó a penetrar en esa posición mi vagina, mientras
acariciaba mis pezones que estaban duritos con una mano y con la otra acariciaba
mi clítoris, haciendo rápidamente que yo tuviera un delicioso orgasmo, mi vagina
estaba extremadamente húmeda, el comenzó a bombear hasta que me lleno otra vez
de su rica leche. Caí tendida en la cama boca abajo, no podía creer que había
tenido tres orgasmos en menos de dos horas, el había hecho lo que mi marido no
hacia.

Ya era tarde y tuve que decirle adiós no sin antes con la
promesa de volver a vernos…

A la media hora mis padres fueron a dejar a los niños, y mi
marido llego 2 horas después, estaba acostada viendo la televisión y recordando
a Carlos, cuando mi marido entro al cuarto, intento tocarme, me busco
sexualmente, pero le dije "lo siento mi amor estoy cansada", me di la media
vuelta y me dormí.

Mi marido continúo desatendiéndome yo por mi parte Continuo
viendo a Carlos y cada vez nuestros encuentros son más y más excitantes…

Freitag, 26. August 2016

El novio de mi hija

Mi nombre es Carla, a pesar de mis 45 años tengo un buen cuerpo, el culo en su sitio y unas tetas mas grandes que el tamaño norma. Esto claramente atrae mucho a los hombres y el novio de mi hija con 22 años no fue la excepcion.

Mi hija Ana y Alex llevan ya muchos años juntos pero fue apenas hace unos meses que me di cuenta que la situacion y la tension entre mi yerno y yo habia cambiado.

Alex es un chico atractivo muy atento y amable.. Ah y siempre huele riquisimo! Talvez sea una de las cosas q mas me gustan, siempre bien vestido bien perfumado.. para sus 22 años nada mal.

Bueno, todo empezo hace un par de meses cuando por "casualidad" vi a mi hija y a Alex teniendo relaciones en el borde de la piscina de casa. Ana pensaba que yo llegaria mas tarde pues estaba con unas amigas, pero a veces las charlas de mujeres son muy aburridas asi que volvi antes de lo normal a casa.

Cuando vi por la ventana, Oh dios mio! Mi hija estaba a cuatro patas y el la estaba penetrando por detras. Su pene era largo y grueso, y veia como sus testiculos rebotaban contra el culo de mi hija. En vez de reaccionar y decirles algo, me quede pasmada y como hipnotizada... Me quede unos minutos mirando, cuando sin darme cuenta tenia el calzon un poco mojado y mi mano derecha estaba cerca de mi vagina por encima del pantalon.. Me puso muy caliente, asi que subi a mi habitacion y empece a pensar en esa verga joven y dura.. fue increible, me corri riquisimo.

Si bien es cierto, sabia que estaba mal pues era el novio de mi hija! Pero la sola idea me excitaba mucho. Un dia senti curiosidad por saber si yo era atractiva para el asi que decidi comprobarlo.

Un dia llamo a casa a preguntar por Ana, pero ella estaba trabajando, asi q me pregunto si podia esperarla en casa. Yo le dije que desde luego podia venir.

Cual quinceañera estaba nerviosa, estaba sola en casa y venia el. Pero queria comprobar si el tambien me consideraba una mujer atractiva, ya que ultimamente la relacion con mi marido no es la mejor.

Me puse un vestido corto, con un escote.. Obviamente tenia q resaltar mis mejores atributos.
Pasados 20 minutos toco a la puerta. Era el, bien peinado y perfumado...

Le pedi si me podia ayudar en la cocina, el dijo q si sin dudar. Cuando estabamos en la cocina procuraba siempre mostrarle mi escote, era tanto escote que casi se me veian las tetas completas. Eso obviamente lo noto el al entrar por la puerta... Le pedi q me ayudara con el libro de cocina a entender algo y sosteniendo el libro me puse a su lado para q viera mis tetas y ver su cara de morbo y excitacion...

Mientras sostenia el libro, yo obviamente miraba sus ojos.. y el mis tetas.. Nos miramos por un segundo y solo sonreimos sonrojados...

Cuando ya habiamos casi terminado le pedi que me ayude a bajar unas cosas y q me sostuviera la silla para poder subirme... Obviamente era para q mirase debajo de mi vestido y viera mi tanguita roja que me hacia un culo de infarto... Pretendi hacer como que me caia.. y su rapida mano fue a parar a mi culo.. fue la primera vez en años que un hombre que no sea mi marido me toque el culo.

Pasados unos dias Alex vuelve a casa a visitar a Ana luego de un partido de baloncesto y obviamente neceistaba ducharse. Ana salio a comprar algo para tomar mientras el se duchaba...

Para ser sincera, esta era la oportunidad.. Queria tener esa verga dura y joven en mis manos...
Asi q entre al baño a ver que pasaba... Cuando el se dio cuenta de mi presencia pense que se asustaria o q se sentiria avergonzado.. sin embargo me dijo:  Hola Carla, me alcanzas la toalla?

Yo estaba muda, no decia ni una palabra.. le alcance la toalla. Pero no me sali de el baño.. por algun motivo mis pies perdieron movilidad y me quede mirandolo hasta q el dijo : Me quieres ayudar?

Y yo roja, sonrei.. me acerque a el, me arrodille y empece a masajear la bonita verga de mi yerno con esos testiculos depilados.. fascinante, hace muchos años que no tenia una verga en mis manos q no sea la de mi marido... Una gran diferencia!

22 años, piel joven.. una ereccion como una piedra! No me pude resistir empece a darle besos en la punta del pene y lamerlo poco a poco... lamerle los huevos.. hasta q me meti completamente su pene en la boca.. Dios! Que verga... era tan gruesa y larga q no me cabia por completo... pero me encantaba y trataba de meterme lo mas q podia...

El empezo a manosear mis pechos.. metio su mano por mi blusa y me empezo a tocar los pezones... que ya estaban duros de lo excitada que estaba...

Me pare y el me dio la vuelta bruscamente... me senti utilizada, y eso me excitaba cada vez mas..
Me apoyo contra el lavamanos y empezo a meter sus dedos en la raja de mi calzon... Puso sus dedos en mi boca y luego los metio en mi vagina que ya estaba muy mojada.

Empezo lento y luego los movia muy rapido, me metia uno, dos y metio hasta tres...
Yo estaba disfrutando como una perra, me habia olvidado por completo de quien era.

En un repentino momento siento como esa pieza dura entra por mi pequeño coñito.. Me la estaba metiendo mi yerno!

No podia creer q el novio de mi hija me la estuviese metiendo por detras y que yo este disfrutando del sexo como no lo hacia hace mucho... Me quito casi toda la ropa que llevaba, estaba completamente desnuda.

Cuando senti que ya estaba por acabar, el me voltea y me pide que me agache...
Asi lo hice.. cuando de pronto toda la carga de semen cae sobre mis pechos...
Leche caliente y joven en mis tetas, una experiencia increible.

De esto ya un par de semanas ahora mi hija y alex estan de vacaciones en Europa.
Pero cuando vuelvan me gustaria repetir. Obviamente mi hija jamas se enterara de esto. Pero si no se disfruta en esta vida.. cuando?

Me gustaria q dejen sus comentarios si tienen experiencia con chicos jovenes. Yo sinceramente jamas pense hacerlo con un chico que puede ser mi hijo! Pero lo hice, no me arrepiento, fue increible...

El repartidor de pizza

Como todo lo que vamos a contar es real nos ahorraremos el citar ciudades o nombres para mantener el anonimato lo mejor posible. Somos una pareja joven (menos de 28) y hace unos meses nos fuimos a pasar un fin de semana a un pueblecito donde no nos conocía nadie. A mi novio le encanta que yo vaya con micro falditas sin bragas, transparencias sin sostén, le da morbo que me miren y me deseen y a mi me da morbo satisfacerlo y a su vez sentirme deseada.

Tuvimos suerte de que la casa que alquilamos tuviese enormes ventanales que daban a una pequeña avenida, para poder abrirlos de par en par y pasearnos desnudos o practicar sexo. La idea de que nos miren nos pone a 100 y más a el, que le encanta que me miren, pero le sabia a poco, y se le ocurrió que me exhibiera ante un repartidor de comida a domicilio. A mi no me importo por que yo lo único que quiero es su disfrute y si es de esa manera pues me da igual, además también me daba morbo la descabellada idea de presentarme ante un repartidor en ropa interior o mostrando algo.

Llamamos a una pizzería, mientras esperábamos al repartidor me prepare, me quite toda la ropa, y me relie una toalla de baño de las pequeñas, es decir, tapaba desde las tetas hasta la cintura mas o menos, se me veía medio culo y la rajita casi, dependiendo del movimiento, pero era mas fácil verla al tenerlo rasurado. Llego el repartidor (19 o 20 años más o menos) el cual se quedo perplejo al verme (mi novio escondido observando), cogí las dos pizzas, al cogerlas se levanta la toalla y se me ve la rajita, me di la vuelta para que también me viera el culo y deje las pizzas en el suelo poniéndome casi en pompa, el muchacho (que no era tonto) se dio cuenta que fue un gesto intencionado pero no se propaso, entre otras cosas por que salió mi novio con el dinero para pagarle, pero se fue con una sonrisa de oreja a oreja.

Al día siguiente mi novio encantado por la experiencia e insatisfecho a su vez me propuso algo mas fuerte, motivado también por que yo le dije que me había gustado hacerlo ya que el repartidor no estaba mal, me propuso volver a llamar a la pizzería y si venia el mismo repartidor, invitarlo a pasar y hacerle una felación. Cabe destacar que somos una pareja liberal y hemos hecho multitud de intercambios de pareja y tríos así que tampoco estaba tan fuera de lugar de lo que hacíamos normalmente, simplemente era algo distinto. Yo me lo pensé pero dije, que más da, cosas peores he hecho además el chaval no estaba mal y si a el no le importa a mi tampoco.

Por la noche llamamos de nuevo a la pizzería, con la esperanza de que viniera el mismo repartidor. Esta vez me puse un camisón casi transparente sin nada debajo. Al rato llaman al telefonillo, yo estaba algo nerviosa quería que viniese el mismo repartidor pero a su vez me daba miedo por si se ponía violento conmigo y tuviera que actuar mi novio, abrí la puerta y bualaa, ahí estaba, era el, casualidad, destino…, que vio la dirección y quería alegrarse la vista de nuevo…, que solo trabajaba el…, no lo se, pero estaba ahí. Me puse aun más nerviosa, mi novio en la puerta del salón observando, cogí las pizzas, las deje en el suelo sin poner ninguna postura, me fui hacia la puerta, me quite el camisón y me quede desnuda frente a el, y le dije ¿quieres pasar?, entonces al muchacho se le pasarían miles de cosas por la cabeza y me dijo ¿ y el hombre que estaba ayer aquí contigo? Y yo le dije esta ahí, pero no es celoso. Se quedo pasmado pensando que hacer, a lo que salió mi novio y le dijo, pasa, no tengas miedo, solo quiero disfrutar viendo como te la come.

El repartidor continuo pensativo sin saber que hacer, es lógico, no se fiaba, así que me lancé y en la misma puerta mirándolo a los ojos le baje la cremallera del pantalón y cuando le iba a quitar el botón ya me ayudo el, sin dejar de mirarlo a los ojos se la saque y le empecé a acariciar los testículos con una mano y la polla con la otra, y parece ser que le estaba gustando cuando empezó a acariciarme el culo con las dos manos, entonces mi novio dijo: pasemos dentro, no vaya ser que pase alguien por la escalera, el repartidor dijo que si y nos fuimos al salón.

Mi novio se sentó en una silla y yo senté al repartidor en el sofá, el muchacho estaba muy bien dotado y cada vez me resultaba más mono, en pocas palabras, estaba muy excitada, primero me coloque encima de el y le puse los pechos en su cara, me agarro con las dos manos del culo y empezó a comerme los pezones y yo a refregarle los pechos por su cara, mientras el se quitaba la sudadera mire a mi novio para ver si me estaba propasando, y cuando lo vi masturbándose comprendí que le estaba gustando, así que le baje los pantalones del todo. Empecé a lamerle el pecho y fui bajando lentamente hasta llegar al pubis, como mi novio me dijo que lo hiciera de la manera que el disfruta, le cogí y empecé a lamer los testículos mientras subía mi lengua lentamente por su polla, antes de tocar la cabeza con mi lengua me gusta comerla por todos los sitios, por los lados y dando lengüetazos de arriba abajo, el repartidor estaba con los ojos cerrados, se veía que estaba disfrutando, así que me la metí entera en la boca y empecé a comérsela.

Como yo también estaba cachonda necesitaba algo mas que comer así que me levante y me senté encima y de espaldas a el, empecé ha realizar movimientos de arriba abajo refregando mi culo en su polla mientras el me agarraba los pechos. Mi novio estaba flipando, ya se había corrido y se estaba quitando la ropa, saco preservativos y le ofreció uno al repartidor el cual acepto sin dudarlo. El repartidor se coloco el preservativo, me puse encima de el y sentados en el sofá empezamos a follar. Dios, tenia una buena polla y la estaba sintiendo entrar y salir como nunca lo había sentido, mi novio se coloco de pie en el sofá y mientras el repartidor y yo follábamos se la comía a mi novio al mismo tiempo. Como a mi novio no le gusta estar de pie, sugirió que nos fuésemos al dormitorio, una vez allí mi novio se sentó en el centro de la cama y yo me puse a comérsela a 4 patas mientras era penetrada por el repartidor. Estuvimos poco tiempo ya que el muchacho tardo poco en correrse, yo estaba cachondisima pero no había llegado así que se sentó el repartidor de pizzas en el centro de la cama y mi novio empezó a penetrarme.

Al repartidor le costo trabajo empalmarse en el segundo pero como estaba tan excitada y estaba chupando mientras me penetraban que es una de las cosas que más me gustan, me daba igual que estuviese chica. Poco a poco su polla se iba haciendo mayor entre mis mejillas y yo notaba como cada vez estaba mas dura, mmmm..., dios, y que bien folla mi novio, estaba yo creo en uno de los mejores momentos sexuales de mi vida, estaba disfrutando como nadie y claro no tarde mucho en correrme, me encanto correrme mientras chupaba, y al repartidor le gusto mas que me corriera mientras se la chupaba.

Mi novio paro de penetrarme y espero a que el chaval llegase pero me tuve que hinchar a chupar (cosa que me encanto) por que el chaval tardo un poquito, pero cuando estuvo casi apunto me aparto, me tumbe bocarriba en la cama los agarre a ambos por los testículos y empezaron a masturbarse hasta que se corrieron en mis mejillas.

Mientras me duchaba mi novio pago las pizzas y despidió al repartidor el cual le dio las gracias varias veces, y bueno lo único que puedo decir es que fue apasionante y realmente excitante y me lo pase muy bien, tanto que lo estoy contando aquí y bueno mi novio, mmmmm..., creo yo que disfruto hasta mas que yo (no creo…), bueno si alguna vez lo repetimos ya os lo contaremos, besos húmedos a todos.

Mi amado hijo.

Ser mujer de 43 años con un culo parado y unos pechos ni grandes ni chicos pero muy ricos para darles unas buenas lamidas, y verla desnuda es algo muy excitante para un hombre. Y tambien para una mujer si tiene una mente muy pervertida y sucia como la mía. Me llamo Isabel, y tengo 43 años. A pesar de ya llegar casi a los 50 me gusta aprovechar estos años. El poco tiempo que tengo lo uso para hacer yoga y caminadora. 

Me considero una mujer bonita. Soy de piel blanca palida, cabello negro, delgada. Diría que tengo un cuerpo como de jovencita, pero mi rostro lo cambia todo aunque sea bonita, pero aún así me gusto y me admiro mucho por quien soy. 

Llegar del trabajo no es nada fácil y más si trabajas dos turnos. 
Era sábado 8 de la noche. Llegué algo estresada, necesitaba relajarme. Así que decidi recostarme un poco. Pasaron 30 minutos. Se escuchó la puerta principal. 

- ¡ya llegué! Gritaba mi hijo Jorge. 
- ¡ven!, lo llamaba. 
Llegó a mi recamara. 
- pensé que llegarías más tarde, le decía 
- no, quería llegar temprano hoy, contestó mirandome muy fijamente el trasero. Estaba recostada boca abajo. 
- ven, siéntate, déjame verte mejor, le pedía estirando mi mano. Estaba tan agotada que no quería ni moverme. 
- se acercó sentándose en la orilla de la cama. Me acarició la espalda. Su mano larga recorrió mi espalda hasta mi cuello y mis hombros. Me masajeaba. 
- Dios, que bien se siente. 
- ¿te gusta? 
- me fascina, contesté. 
- ¿quieres que te de un buen masaje? 
- jaja porfavor. Pero no me vallas a endulzar con tu paleta, ¿he? Le advertía al ver que venía con una paleta en la boca. 
- como crees. Se quitó su sudadera y se montó en mis piernas. 
Tomó mis hombros y me empezó a masajear con sus pulgares en forma circular. 
- mmm que rico, dije. 
Bajó lentamente sus manos a mis costillas. Me frotó esa parte del cuerpo. Su palma cubría mis costillas y sus dedos rosaban mis dos pechos. Bajó a mi cintura. 
- ¿dónde aprendiste a dar masajes?, le pregunté. 
- vi en la tele unas clases. 

Subió sus manos sin despegarlas de mi cuerpo. Viajó desde mi cintura, pasando por mis laterales y tomo mis brazos para estirarlos hacia mi cabeza, descubriendo mis axilas. Se recostó sobre mí. Su pecho se pegaba a mi espalda. Abrió sus piernas de modo que pudiera estirarse mejor. Dios, podía sentir su miembro pegarse a mi culito muy parado. Mi pantalón de vestir estaba muy ajustado a mi traserito, por lo que sentía como si no tuviera nada. No dije nada, pero estaba segura de lo que estaba haciendo. Su cuerpo estaba completamente arriba de mí. Su rostro estaba a pocos centímetros de mi oreja.
- ¿aún sigues estresada, mamá? 
- un poco, contestaba con los ojos cerrados disfrutando del momento. 
- te quitaré tu saco, para que tu cuerpo respire. 
Levanto la parte de atras de mi saco y me lo fue subiendo por mi cabeza y resbalandolo por mis brazos hasta quitarmelo por completo. Lo aventó a un lado de la cama. El aire se sentia muy rico. 
- ¿puedo sacarte la blusa de tu pantalón?, preguntó con una voz muy varonil. Aunque aún tiene 21 años tiene una voz muy fresca pero sexy. 
Sin decirle nada yo sola me la saqué. Resbaló sus manos por mi espalda hasta mis hombros. Pasó amis brazos y los encaminó hacia mis manos. Su pecho nuevamente se pegó a mi espalda, y su verga ni se diga. La presionó en mi culito. La tenía ya dura. No pensé que le pasara eso. Hacía tiempo que mi esposo no me hacía sentir así. Su mano cubrió la mía y entrenlazamos nuestros dedos. Su rostro acariciaba mi cuello. Respiraba cerca de mi mejilla. 
- hueles muy rico, mamita. 
- ...¿si? 
- si, tienes un aroma muy fresco y penetrante. 
Soltó mi mano izquierda y se sacó su paleta poniendola en el buró que estaba junto a la cama. Volvió a sostenerme. Estar así me generaba excitación pero a la vez pena. No imaginé hacer eso con él, pero me estaba gustando. Una vez soñé que tenía sexo con él. En mi sueño eran tan dominante, como lo estaba haciendo en esos momentos. Y aunque podría reaccionar enojada por lo que estabamos haciendo, no se apartaba de mí. 
- mamá...no se que me pasa. 
- ¿porque?, ¿que tienes? 
- sabes que eres muy bonita, y...aunque eres mi mamá me gustas mucho. 
Me quedé callada, no sabía que responder. Tragué saliva. Me puse nerviosa. Mi corazón comenzó a palpitar más rapido. 
- si te digo algo... ¿prometes no decirlo?. 
No sabía si estaría bien confesarle lo que soñe, pero si ambos pensabamos igual, porque no probar. 
- ...claro, dime. 
- hace dos semanas, si no me equivoco fue el miercoles. Tuve un sueño en dónde tu y yo teniamos sexo. 
- ¿Encerio?, preguntó sorprendido e interesado. 
- si. Quizás fue porque ese mismo dia por accidente te vi desnudo, ¿recuerdas? 
- si. 
- y pues...quedarme con esa imagen de tí, mi sueño respondió a ese momento.
- y...¿te gustó? 
- mmmmhhh...si. Me excitó mucho. 
Apretó mi mano. 
- me gustaría soñar contigo algún día, sabes. 
- ¿porque quisieras solo soñarme? 
- para poder disfrutarte. Tocar y probarte. 
La verdad me gustaría que lo hiciera en ese momento, pero no estaba muy segura de poder pedirselo. Estaba mal. Él es mi hijo. Pero la necesidad de hacer algo intimo y pervertido aumentaba caa vez más. Con sus caricias me había activado ya. 
- ¿y.... porque... No lo haces ahorita? 
Guardó silencio. Al ver que no decía nada. Levanté un poco el culo para que tocara su rico miembro otra vez. Al hacerlo mordi mis labios para contener mi excitación. 
- Dios...mamá... 
- ¿que pasa?, pregunté. 
- me encanta lo que haces. Tienes un culo muy rico. Me decía al mismo tiempo en que bajó su mano derecha a mi entrepierna, rosando su pulgar en la zona de mi vagina. 
- Aaahhh...Dios... Gemí lentamente. 
- la tienes caliente y húmeda, mamita. 
- ...ajá...si... 
Volvió a cubrir mi mano derecha. 
- quiero cogerte mamá. Querio que te entre toda mi verga en tu rica vagina y en tu rico ano. 
Sus palabras me generaban mucha excitación. 
- no digas eso, dije, aunque era todo lo contrario. 
Se abrió más y me presiono bien el culo con su miembro. 
- Dios, la tienes muy dura. 
- si mamita. Esta bien lista para meterse. 
- la tienes más larga que tu papá. 
- que rico, así te gustará más. ¿Sabías que un día me masturbe pensando en que te cogía bien rico por el culo?. Me gustaría hacerlo ahorita. Ver como te entra y te sale. Ver como resbala en tu sucio ano birn húmedo. 
- shhh!!! No digas eso. 
- claro que si mamita, te lo seguiré diciendo hasta que lo haga. Me gustaría verte el culo bien abierto y probartelo con la lengua. Seguro que te sabe bien rico. 
- no! No pienses hacer eso! No vez que cago por ahí! 
- no me importa, me contestó con una actitud agresiva y me dió una fuerte nalgada. 
Soltó mis manos, las bajó a mi estomago y jaló la blusa reventando los botones de la blusa. Me la quitó con rapidez dejando mi espalda desnuda. Sólo me quedaba el sosten. 
- me encantas, mamá. Tu piel es tan linda y suave. 
Se levantó de mis piernas y me desabrochó el pantalón. Me lo bajó dejándole ver mi calzón blanco. Me desató los tacones y me sacó el pantalón. Estiré bien mis piernas. Levante el culo y retorci mi espalda. Miré de reojo hacia atrás. Se quitó el pantalón y la playera. Su cuerpo me encendió más. Se le marcaba ligeramente el abdomen. Los musculos del brazo se le marcaban. 
Se subió sobre mí. Dios, frotaba su verga en mi culo. 
- ¿te gusta, mamita? 
- si...me gusta. 
Tomó la parte que cubría mi ano y la estiró de forma que entrara en mi linea que separaba mis gluteos. Parecía como si tuviera una tanga. Se agachó y me lamío el culo. Me fue resbalando el calzón desnudando mi traserito. Lo bajó hasta mis rodillas. Tomomis nalgas y las frotó. Me las separaba. Podía sentir como mi ano se abría. No lo tenía tan apretado. 
- estás bien sabrosa, me decía excitado. 
Plantó sus dos manos en mis nalgas, las separó y resbaló su lengua húmeda en mi ano. 
- Aaahhh!!! Dios!!! No hagas eso!!! 
- ¿porque mamá?. Sabe rico tu culo. Tenía ganas de darte una buena lamida. Escupio mi orificio y me metió uno de sus dedos muy despacio. 
- relajate, mamita. Te va agustar. Deja que te lo meta todo. 
Dios, tener todo su dedo en mi culo me generaba una sensación rara pero placentera. 
- esta muy profundo tu rico ano. A puesto a que te puede entrar toda mi larga verga, mamá. 
- no lo sé. 
Me lo sacó. Giré la cabeza y lo miré de reojo. No tenía en mente de lo que iba a hacer. Acercó su dedo a la nariz y lo olió. Al hacerlo, hice un gesto de asco. Despues de hacer lo que hizo, se chupó el dedo. 
- Sabes asquerosamente rica, mamita. 
Aparte de buenota, ricota. 
Se inclinó a mi trasero y me dió una rica y larga lamida desde mi vagina hasta mi ano. 
Se recostó sobre mí y me dijo a mi oido: 
- quiero darte una rica cogida. Meterte toda mi verga en tu hermoso culo y tu exquisita vagina. 
Lo que me había hecho fue algo tan repugnante pero muy excitante para mi. No imaginé que mi hijo me haría ese tipo de cosas. Se bajó su boxer y me untó su rica vergota en las nalgas. 
- abre bien el culo, mamita, dijo y apartó su pecho de mi espalda, quedando sentado en mis muslos. 
Bajé mis manos a mi culo y me lo abrí de modo que le mostrara mi ano bien abierto y mi panochita bien mojadita. 
- eso, preciosa. Te vez bien ricota. Al estar bien abiertota para él me metió un dedo en el culo. Me pe etraba lentamente. Me lo metía y me lo sacaba. Sentía yo muy rico. Me gustaba tanto que levanté mi culo para que s eabriera más. 
- eso, así estás mejor. Tu vagina está bien abierta lista para que te la meta. 
Al decirme eso, acercó su verga ami panocha y me la unto en mis pliegues. 
- Mmmm...que rico, dije. 
- ¿quieres que te coja mamita? 
- si, hazlo, cogete a tu rica mamita. Metemela bien toda. 
Abrió mi vagina con la punta de su verga. Me la resbalaba sobre mia pliegues separandolos lentamente, hasta meterla. 
- Aaahhh!!! Rayos!!!! Siiii!!! Dije al penetrarme. 
- que rico mamá!!! Dios!!! 
Me penetraba lentamente. Se sentía tan rico. 
- sigue papito!!! Metesela a tu mamita!!! Dios!!! La tienes muy larga!!! 
- que bueno que te gusta 
- siii!!! Aaahhh!!! Cogeme más rápido!!! Metela toda!!! 
- ¿así? Me preguntó introduciendome muy profundamente su miembro. 
- Aaahhh!!! Siii!!!! Así!!!! Dije con una voz cortada e invadida de placer. 
- sientela mamita!!! Es toda tuya!!! Aaahhh!!! Siento como si me viniera muchas veces!!! 
- si, bebé!!! Vente!!! Llename de tu rico semen!!! Expulsame todo!!! 
- si!!! Eso quiero!!! 
Sus largas manos me tomaban los brazos muy fuerte. Me penetraba muy fuerte y rico. 
- ven, levanta más el culo. Me la retiró y me puso en cuatro. Me inqué sobre la cama y puse el culo bien paradito. Me rosaolos dedos en el culo. Me lo acarició. Frotaba mi ano con la yema de sus dedos. Mordí mis dedos cuando me hizo eso. Me gustaba que me tocara esa zona. Me frotaba el clítoris con mis manos. 
- dame mi dulce, mamita. 
Se lo di. Lo lubrico con su saliva. 
- apoyate de la cama, dijo. 
Volví a ponerme en mi posición. Me acarició el culo y luego hizo lo menos esperado. Rozó la paleta en mi rico ano, y de un segundo me la hundió. 
- Aaahhh!!! Espera.... 
- ¿que mami?, ¿no te gusta? 
- si...pero... 
- déjate bonita. Siempre e querido penetrarte el culo con algo tan rico como una paleta. 
- tu paleta me abrió todo el culito, mi amor. 
- que rico, ¿no? 
- ajá...solo que es algo sucio, ¿no crees? 
- no, es algo muy excitante. 
Jaló el palito de la paleta y me la fue retirando poco a poco abriendo los pliegues de mi ano. Se abría mi hoyo muy lentamente. La sacó y me la resbalo sobre la boca. No quería chuparla la verdad pero sabía que me obligaría. 
Medio abrí la boca y poco a poco la fui chupando hasta metermela. 
- eso mamita, que rico. 
Nunca pensé hacer eso. Se pegó a mi y me metió su verga por el ano. 
Estaba algo gruesa. Me la empujó con fuerza hasta lograr meterla bien toda. Me heché hacia atrás. 
- Aaahhh!!! Dios!!! Me haces mas grande el culo, bebé. 
- si mamita, que rico se siente cogerte, me dijo al sentarme en su verga. 
- que rico me llenas, mi vida. La tengo toda bien adentro. 
Me abrazó el estomago. Bajó su mano en mi panochita bien mojada y me empezó a masturbar el clítoris con sus lindos dedos. 
- mmmhhh que rico!!! Sigue!!! 
- Aaahhh!!! Siii!!! Díos mamita!!! Tiene un culo bien sabroso!!! 
- siii!!! Cogete a tu mami!!!! Vamos!!! 
Su penetración cada vez más avanzaba. Me lo metía con ganas. Me la sacó y me la metió en la vagina. 
- Aaahhh!!! Gemí y cerré mi ojos. 
Dejarme coger por mi hijo era tan delicioso, tan excitante, tan placentero y perverso. 
- me a encantado todo lo que me haz hecho, mi vida, dije. 
- ¿si, preciosa?, preguntó dandome un lindo beso en la mejilla. 
- si, tu papá no sería capas de hacerlo tan bien como tú. 
Sus manos me invadian el estomago. Subió a mis copas y me las bajó desnudando mis lindos senos. Los tenia bien paraditos. Mis puntas estaban duritas como para que me las jalaran con la boca. O que me las chuparan como si bebieran de ellas. 
- dios mamá, estás mas rica. Tus ricas chichis están bien paraditas. 
Tomó mis puntas con sus dedos y me las apretó como si exprimiera leche de mis tetas. 
- Aaahhh!!! Jalamelas!!! Aprietamelas como si me exprimieras leche, mi vida. 
- que rico sería eso. 
Me recosté un poco en su pecho y empecé a brincar lentamente. 
- sii!!! Sigue!! Jalamela!!! 
- sii hermoso!! Aaahhh!!! 
- rayos, mami!!! Creo...que me vendré!!! 
- si, hazlo!!! Vamos!!! Llename de tu semen!!! 
- si!!! Aaahhh!!! Si!!! Dios!!!! 
- vamos!!! Cogete bien rico a tu mami!!! 
Me empecé a masturbar más rapido, mientras el me lo metía y me lo sacaba más rápido. 
- siii!!! Que rico!!! Me vendré, pequeño!!! Siii!!! Yaaa!!! No puedo!!! Vente conmigo!!!! 
- si, mamita!!! Aaahhh!!! Puta madre!!! Dios!!! Siii!!! Woow!!!! 
- vamos mi amor, masturbate con mi vagina!! Aaahhh!!! Que rico!!! Siii!!! 
Su rostro reflejaba mucha excitación. Estaba por venirse y lo hizo. Me tomó la cintura y me penetró con desesperación. Como si fuera su primera vez. 
- Aaahhh!!! Mamita!!! Siii!!! Que rico!!! Dios!!! Me estoy viniendo!!!! Siii!!!! Se siente riquísimo!!! 
Dios, sentir su espeso semen me encantaba. Estaba tan caliente. Pulsaba su rica verga dentro de mi. Sentía como expulsaba su rica lechita. Me abrazó fuertemente. 
- mamá, no creí hacer estoy contigo pero no me arrepiento de hacerlo, me dijo con una voz cansada. 
- yo tampoco mi vida, y me gustaría que me vuelvas a coger así de rico, le dije y lo besé. 
- si mamita, mientras mi papá no se enteré. 
- y no lo hará.